Son muchos los que afirman que el
Motorola Razr es un serio rival para los
grandes terminales que se acaban de integrar en los catálogos de la telefonía móvil de altura. Está claro que a la luz de sus
especificaciones técnicas, podemos concluir que la firma americana ha hecho una importante apuesta para desafiar a los más grandes. Y con lo de grandes queremos referirnos explícitamente al
Samsung Galaxy S2, al
Galaxy Nexus o al
iPhone 4S, un dispositivo que prometía muchísimo pero que finalmente se ha quedado en una
reedición del iPhone 4 original. No obstante, no cabe la menor duda de que el
iPhone 4S seguirá arrastrando a un montón de acólitos. Los mismos que aprecian con gusto – y sea como sea – las
tecnologías de Apple. ¿Podrá competir el
Motorola Razr con el potencial del dispositivo de
Apple?

Pues bien, como sabes
Motorola es una firma que sigue contando con
fieles seguidores en Estados Unidos. Aunque en
Europa sigue sin pisar fuerte, en esta ocasión la compañía ha decidido echar raíces. Y lo hará comercializando el
Motorola Razr en Estados Unidos, en Europa y probablemente en el resto de continentes. La cuestión es empezar a seducir a un público que todavía
sigue siendo fiel a Nokia,Samsung, LG y hasta Apple, aunque en este caso, en menor porción de ventas.
El desafío que ha lanzado la americana no es del todo utópico. Y es que el
Motorola Razr, para empezar, llega pisando fuerte con Android como sistema operativo, en principio con
2.3.5 Gingerbread y con la posibilidad de
actualizarse muy pronto a la edición 4.0 o Ice Cream Sandwich. Que no es poco. El
iPhone 4S no se queda corto, claro está. Como sabes, Apple ha dotado este terminal con la última edición de su plataforma,
conocida como iOS 5 y equipada con mejoras ciertamente significativas, aunque mejorables. Una de las más comentadas es sin duda
Siri, un asistente personal un tanto jocoso y mal acabado, aunque los
pronósticos van hacia una mejora progresiva.

La ficha técnica del
Motorola Razr llamó poderosamente nuestra atención. Sobre todo porque la gente de
Motorola ha apostado por incluir en el dispositivo una
cámara fotográfica con sensor de ocho megapíxeles y con suficiente potencial como para
captar vídeo FullHD a 1080p. Aquí el iPhone 4S no se queda corto, puesto que también incorpora una
cámara generosamente veloz, capaz de registrar vídeo en la misma calidad. En este sentido, parece que aquí
Apple sale ganando, porque hace apenas unos días hemos sabido que la
óptica de la cámara viene firmada por Sony. Y eso siempre es una garantía a subrayar.
En procesadores gana
Motorola. Y es que a pesar de que los dos cuentan con un
poderoso corazón de doble núcleo, la dueña del
Motorola Razr ha logrado escalar hasta una
velocidad de 1,2 GHz, mientras que
Apple se ha quedado en
1 GHz. En el apartado de la conectividad, no cabe la menor duda de que ambos dispositivos viene perfectamente equipado. De hecho, los dos incorporan acceso a
redes3G, Wi-Fi o GPS con A-GPS. No obstante, el
Motorola Razr llega con un añadido importante, la conexión
DLNA, útil para transferir
archivos multimedia entre dispositivos. La necesidad (o no) de esta herramienta dependerá en realidad del usuario, de manera que la elección está en sus manos.

Finalmente, uno de los puntos más importantes es sin duda el del diseño. Mientras el Motorola Razrdispone de una pantalla multitáctil de 4,3 pulgadas, el iPhone 4S sigue conservando un panel Retina de 3,5 pulgadas, además de un diseño externo muy parecido al de su antecesor, el iPhone 4 original.Motorola, por su parte, ha otorgado a su nuevo buque insignia un aspecto muy parecido al de todos sus terminales, con unas medidas de 13 x 68,9 x 7,1 milímetros y un peso de 127 gramos. Se convierte, a pesar de todo, en un teléfono bastante más ligero que el iPhone 4S, cuyas medidas responden a 15 x 62,1 x 9,3 milímetros y su peso, a 140 gramos.
Con todo esto, podemos concluir que es muy probable que el Motorola Razr se convierta en un serio rival a batir para Apple. Aunque está claro que Motorola deberá recorrer algo más de camino para posicionarse como marca preponderante en Europa, y concretamente en nuestro país.