Igual que sería extraño ver a un alto ejecutivo con una Nintendo DS rosa, parece impensable que un adolescente no pueda vivir sin una Blackberry. Pero, si se fijan en un corrillo de jóvenes, lo verán claro. Y, lo mejor, al menos para su fabricante, la empresa canadiense RIM, es que el fenómeno empieza a transformarse en fiebre. Alba (22 años), Laura (18) y Clara (13) reconocen que desde que descubrieron la aplicación de mensajería instantánea que trae este teléfono inteligente no paran de chatear.
Sergio (21) no ha perdonado ni una sola comida navideña sin el dispositivo encima de la mesa. "No vaya a ser que según le llegue un mensaje no conteste inmediatamente", bromea su tía. Desde la vuelta a clase el pasado septiembre, la circulación entre los jóvenes del PIN de sus nuevas Blackberry empieza a ser el deporte más practicado entre los estudiantes. Y el éxito de tener una Blackberry pasa, además, porque "tus amigos también la tengan, porque así nos sale más barato hablar con ellos", cuenta Alba. Así que la voz corre de unos a otros a la velocidad de la pólvora.
Pero no solo eso. Las tiendas especializadas en telefonía móvil se han subido al carro del éxito de este smartphone. "Estas navidades fui a comprar un móvil y el dependiente que me atendió me dijo que me estaba equivocando con el terminal que quería comprar, que los adolescentes lo que querían eran Blackberrys". En Vodafone y Telefónica confiesan que se está viviendo "un boom". La primera asegura que desde septiembre de 2009 ha multiplicado por cuatro los clientes particulares con tarifa de datos de Blackberry, impulsado claramente por esta moda juvenil. Telefónica también ha triplicado sus cifras en 2010 y apunta que la Blackberry está en el top 5 de los terminales más vendidos en el último trimestre entre los jóvenes de 14 a 26 años.
En cualquier caso, no es que los jóvenes españoles se hayan vuelto locos. El enganche llegó antes a Latinoamérica (en Venezuela su penetración entre jóvenes "es brutal") y en Reino Unido "cuesta encontrar a jóvenes por la calle que no lleven una Blackberry en la mano", cuentan las operadoras.
La clave del éxito de Blackberry es su sistema de mensajería instantánea cerrado al resto de la humanidad, pero abierto y gratuito hacia los usuarios de este teléfono. Basta con saber el PIN de otro usuario de Blackberry para poder chatear. Para proporcionar este servicio, RIM establece una comunicación punto a punto a través de sus servidores. Puesto que la conexión no se realiza a un número de teléfono sino a un código PIN, conocer este dígito es la clave para poder comunicarse. De ahí que algunas filtraciones de PIN de famosos hayan obligado a estas personalidades a cambiar sus códigos.
Pero hay otra razón que impulsa el uso de Blackberry entre los adolescentes, y que sin duda es la que más gusta a los padres. "A mí me hicieron claudicar los números", admite la madre de Alba, que confiesa animada que "para los padres la Blackberry es una solución más económica que otro tipo de smartphones, porque dan tarifas de datos más baratas. Además, mi hija sustituye muchas llamadas por el chat y las redes sociales, y eso nos ayuda a controlar los gastos".
Ciertamente, Vodafone y Telefónica tienen para este terminal sus tarifas de datos más económica: seis euros, en ambos casos. Suficiente, dicen, para toda la mensajería y para hacer uso de las redes sociales. Desde Movistar se destaca también el esfuerzo de RIM para modernizar los diseños de las Blackberrys (ahora las hay blancas y moradas, cuando antes jamás habían salido del acero y del negro) y para tener en la calle terminales muy económicos (exactamente a 0 euros con portabilidad).
La Blackberry más popular entre los jóvenes es la Blackberry Curve 8520, la primera en incorporar teclas multimedia para gestionar de forma sencilla la música y los vídeos. En Reino Unido, ha sido el dispositivo más popular en prepago (el más habitual en este segmento de público) entre marzo y junio de 2010.
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