El acuerdo entre Nextel y Grupo Iusacell tiene un trasfondo preocupante que se relaciona con la posible inversión de Televisa en esta segunda empresa, que de resultar cierta pondría en evidencia la ausencia de la autoridad.
Irene Levy, presidenta de Observatel, Ramiro Tovar, especialista del sector, y José Otero, director general de Signals Telecom Consulting, coincidieron en el hecho de que el acuerdo entre estas empresas puede relacionarse con la posible inversión de Televisa en Iusacell.
“Sabemos que Iusacell dio luz verde para el uso del espectro de la Licitación 21 al desistirse en todos los litigios, pero no se sabe qué fue lo que dio Nextel, y preocupa que la negociación sea la anuencia de esta empresa en la operación que está por definirse en la Comisión Federal de Competencia (CFC) sobre Televisa y Iusacell”, dijo Levy.
Agregó que ahora hay que preguntarse si detrás de esto hay alguna política pública orquestada por las autoridades o si aún están ausentes y es la industria la que está decidiendo.
Para Ramiro Tovar este es un acuerdo peculiar que implica un intercambio de beneficios, “ el que se haya dado entre ellos debió ser de tal magnitud que implicó desistirse de los recursos legales interpuestos por más de un año”.
Aseguró que hay dos factores fundamentales que se vislumbran con este acuerdo y son que por lo menos uno de los litigios en contra de la Lictación 21 si iba a prosperar, de lo contrario no se hubieran hecho acuerdos.
“Por otro lado se quiere concretar a la brevedad la inversión de Televisa en Iusacell, pero lo que hay preguntarse es el papel de la autoridad, si fue testigo de honor o si avaló el intercambio de beneficios”, dijo Tovar.
José Otero afirmó que en esta negociación se debe ver lo positivo y lo negativo, a Iusacell le convino porque se atrasó el desarrollo y lanzamiento de la red 3G de Nextel.
“Por otro lado no pudieron frenar la entrada de esta empresa al mercado de servicios 3G, lo que supone tener que competir con una empresa especializada en clientes de alto poder adquisitivo en los próximos años y dañaron su imagen al ser percibido como una empresa que intenta frenar la competencia con litigios.”
Para Nextel el lado positivo es haber eliminado la incertidumbre sobre el futuro de su operación en México, pues su plan de negocios se vio retrasado por esta situación.
FUENTE:http://impreso.milenio.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario